Cada cierto tiempo, guionistas y cineastas nos sorprenden con grandes películas que rompen con las típicas producciones de Hollywood. Quizás sea prematuro considerar Origen una de esas obras maestres del cine moderno, pero no es prematuro afirmar que no es una película más, pues en ella hay un trasfondo filosófico patente, una encarnizada lucha entre el mundo onírico y la realidad, una caracterización excelente del personaje principal… En otras palabras, es una película que nos hace pensar.
miércoles, 25 de agosto de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Preso de la libertad
Vagabundeando por mi ordenador he dado con un texto que escribí hace bastante. No sé por qué me ha dado por leerlo, tras tanto tiempo, pero lo he hecho. Antes de publicarlo no puedo evitar recordar el prólogo de "Un mundo feliz" (quizás era sólo en mi edición) donde Aldous Huxley consigue, nuevamente, decir cuanto yo quisiera. Resumiendo, para quién no tenga la misma edición, habla de su obra años después de escrita, y comenta las muchas cosas que cambiaría, pero remarca que mejor no cambiar nada, porque es un claro reflejo de la persona (él mismo con unos años menos) que lo escribió. No sé si es aplicable a mi caso, pero consideraré que sí. Sin más, os lo dejo, avisando de antemano que incluso a mí me parece en ciertos momentos pesado y recargado, y las ideas que se expresan no parecen ya muy claras, porque se abren demasiados frentes.
La torre se alzaba, indolente, en medio de las murallas del castillo. Su altura no era nada desdeñable y casi parecía querer acariciar el regazo de los dioses en lo alto del cielo. Éste estaba enturbiado, de un color grisáceo que no auguraba nada bueno. En lontananza se oía el graznar de los cuervos. El mar, que parecía rodear el castillo, restallaba, embravecido, contra los peñascos que servían de cobijo al castillo.
Preso de la libertad
La torre se alzaba, indolente, en medio de las murallas del castillo. Su altura no era nada desdeñable y casi parecía querer acariciar el regazo de los dioses en lo alto del cielo. Éste estaba enturbiado, de un color grisáceo que no auguraba nada bueno. En lontananza se oía el graznar de los cuervos. El mar, que parecía rodear el castillo, restallaba, embravecido, contra los peñascos que servían de cobijo al castillo.
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El arte por el arte
miércoles, 14 de julio de 2010
El lobo estepario, Hermann Hesse
o en instante de seguir el ejemplo del célebre autor de los Estudios y sufrir un accidente al afeitarse.” Así empieza “El lobo estepario”, de Hermann Hesse.
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Literatura
20Blogs: el concurso ya casi está en marcha

El 8 de Junio se abrieron, por quinto año consecutivo, el concurso de 20minutos 20Blogs, que busca premiar al mejor blog de la blogosfera y, a su vez, consigue promover e incitar la producción y calidad de éstos. Es por eso que cabe remarcar esta labor que hace 20minutos y que ayuda a salir a flote y a fomentar esta nueva forma de comunicación y divulgación cultural, aunque sería más adiente hablar de divulgación en todos los sentidos, pues encontramos blogs de los temas más dispares.
Así que sólo queda alentar a todos aquellos que deseen participar en esta iniciativa y recordar que el plazo acaba el domingo.
En este enlace podéis encontrar la información que requiráis: 20Blogs
Desde aquí animamos también a todos aquellos que suelen viajar por estas esferas que se anime a votar, que seguro se encontrará con blogs de grandísima calidad y de lo más interesantes.
Así que sólo queda alentar a todos aquellos que deseen participar en esta iniciativa y recordar que el plazo acaba el domingo.
En este enlace podéis encontrar la información que requiráis: 20Blogs
Desde aquí animamos también a todos aquellos que suelen viajar por estas esferas que se anime a votar, que seguro se encontrará con blogs de grandísima calidad y de lo más interesantes.
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Concursos
miércoles, 12 de mayo de 2010
El romanticismo y su vigencia en nuestros días
Cabe empezar este artículo haciendo una especial referencia al tema a tratar, para que éste no se confunda con el estereotipado y manido concepto que tenemos actualmente del romántico, que tiene sus raíces en lo que aquí va a hablarse pero que, con el transcurso de los tiempos, ha ido derivando a una definición que poco parecido guarda con la amplitud que llegó a abarcar tal concepto. Así, hoy relacionamos romántico con aquél personaje sentimental, detallista en sus relaciones y, en definitiva, enamorado del amor. Pero aquí este concepto tan arquetípico volverá a ganar, quizás insuficientemente, parte de los valores e ideas que antaño daban sentido a tal palabra.
Ahora que ya sabemos a qué concepto de romántico no atenerse en este artículo, ahondemos en el concepto más vasto. Según los entendidos, el “Romanticismo” (corriente al que debemos el calificativo romántico) tiene su máximo exponente a mediados del XIX y se caracteriza por ser “un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos.” Pero dejemos las definiciones para los entendidos y eruditos y hablemos, citando algunos textos románticos, de sus valores e ideales y su vigencia, si es que la tiene, en nuestros días.
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Ideologías,
Literatura
viernes, 7 de mayo de 2010
Uno más
Funestos pensamientos asaltan mi mente, cansada de divagar sin más sentido que el sinsentido, sin más meta que la retroalimentación de las mismas ideas, sin más mañana que el ayer. ¿Qué nos depara el futuro? ¿Acaso un ayer, acaso exaltar, por enésima vez, un ya mascado pensamiento?
No puedo evitar evocar al famoso hidalgo y su particular lucha por la individualidad, lucha que se me antoja fútil e inútil. ¿Acaso es posible huir, escabullirse de los lazos del destino, de la historia, de lo ya establecido? ¡Qué recurrente parece, ahora, la naturaleza humana! ¿Individualidad? ¿Existe eso? ¡Qué irremisible parece el destino! Lo pensado, lo reflexionado por uno no es más que una distinta cara de una misma moneda. Es, al fin, algo tan intrínseco a la naturaleza humana que nos humaniza tanto que nos relega de nuestra identidad, nos convierte en uno más.
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Ideologías
domingo, 2 de mayo de 2010
La naranja mecánica: el poder de decisión
Llevaba tiempo queriendo plasmar en palabras una reflexión que gira en torno a la gran producción de Kubrick, una película que ha sentado precedente en el mundo cinematográfico, puesto que tiene como director a uno de los, desde mi punto de vista, más grandes cineastas de los últimos tiempos, junto con Tarantino, Eastwood, Woody Allen….
Pero dejemos ya de hablar de cineastas y centrémonos en este film en particular. “La naranja mecánica”, obra de Anthony Burguess y llevada a la gran pantalla por Kubrick, nos presenta, bien perfilados, unos protagonistas de lo más particulares: un Alex que encarna los valores del antihéroe: listo, violento, manipulador, con una patológica afición a Beethoven, un tanto loco… y los compinches de éste: traicioneros, estúpidos, violentos…
Pero dejemos ya de hablar de cineastas y centrémonos en este film en particular. “La naranja mecánica”, obra de Anthony Burguess y llevada a la gran pantalla por Kubrick, nos presenta, bien perfilados, unos protagonistas de lo más particulares: un Alex que encarna los valores del antihéroe: listo, violento, manipulador, con una patológica afición a Beethoven, un tanto loco… y los compinches de éste: traicioneros, estúpidos, violentos…
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Cine y Televisión
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